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jueves, 2 de abril de 2020

Una paleta cosmética de hace más de 5000 años (por Alba Perez Romero)


Esta paleta para cosméticos egipcia realizada en esquisto verde tiene más de 5000 años. Se la conoce como la “Paleta de Narmer”, data aproximadamente del año 3100 antes de Cristo, fue hallada en el yacimiento arqueológico de Hieracómpolis, y actualmente constituye una de las piezas más preciadas del Museo del Cairo. Por qué? Pues porque ella constituye uno de los llamados “documentos de la unificación”, que revelan iconográficamente la unión política y militar del Alto y Bajo Egipto llevada a cabo en Abydos con Narmer como monarca, que sería de este modo el fundador de la primera dinastía faraónica.



Observemos la iconografía de la pieza. En la parte superior de ambas caras de la paleta, a izquierda y derecha del “serekh” con el nombre de Narmer (combinación de las imágenes del molusco y la copa) aparece representada la diosa Bat, y seguidamente, la decoración se organiza de modo tal que el rey aparece representado en total cuatro veces: dos en forma humana y dos en forma animal.



De un lado, el anverso, aparece en forma humana con la corona roja del Bajo Egipto y presidiendo una procesión de carácter militar que se dirige hacia una serie de enemigos decapitados. Y como animal aparece en forma de toro “que embiste enemigos y destruye fortalezas”. Entre ambos registros, en el sector central, dos serpopardos (animales fantásticos mitad felinos y mitad serpientes de clara influencia mesopotámica), entrelazan sus cuellos formando el círculo que servía para la mezcla de cosméticos.




En el reverso de la paleta, en un registro amplio, tenemos al rey representado en forma humana con la corona del Alto Egipto en el conocido motivo de la masacre del enemigo, que aquí recibe su forma canónica y definitiva, describiéndose tales enemigos derrotados en la base de la paleta. Detrás del rey se advierte un personaje de menor tamaño que sostiene un par de sandalias (el rey está descalzo) Y también tenemos representado al rey en forma animal bajo la figura de un halcón que sujeta a una personificación del delta (la Tierra de los Papiros)






miércoles, 16 de enero de 2019

Nun, BenBen, Benu, Atum & Co (por Alba Perez Romero)


Una cosmogonía es una doctrina de la creación, una serie de creencias sobre la creación del mundo. El término en griego significa justamente eso, generación del cosmos, origen del cosmos. 

En la antigüedad, en la región menfita, entendida en sentido amplio como la región que queda inmediatamente al sur del vértice del Delta del Nilo, se encontraba la ciudad de Heliópolis. (En realidad, Heliópolis es el nombre que los griegos dieron a esta ciudad y significa la Ciudad del Sol, a partir del griego,  "Helios", Sol, y "Polis", ciudad.) 



Heliópolis es el centro de origen de la religión solar egipcia, cuyas divinidades advienen a la existencia por tres modos diversos: generación "espontánea" (BenBen, Benu y Atum), eyección de fluidos corporales en forma individual, léase "escupidas, expectoradas, eyaculadas" (Shu y Tefnut), y finalmente, por unión heterosexual (Geb y Nut, Osiris, Isis, Seth y Neftys). 



LA EMERGENCIA DE LA COLINA PRIMORDIAL O BENBEN

Según los sacerdotes heliopolitanos, antes de la creación solo existía el Nun, un universo acuoso, en tinieblas y en silencio. El primer ente emergido de las aguas del Nun es una Colina Primordial, que  recibe el nombre de Benben. La emergencia del BenBen implica la aparición de la tierra frente al agua.

El objeto de culto más importante del templo solar de Heliópolis era el llamado Benben, o colina primordial, una piedra meteórica, que –en tanto caída del cielo- los heliopolitanos consideraban una manifestación del propio Dios Solar. Esta piedra no ha llegado hasta nosotros, pero los egiptólogos creen poder reconstruir su forma a partir de dos signos jeroglíficos contenidos en dos pasajes de los Textos de las Pirámides. e trata de un signo que reproduce un objeto vertical, más ancho en la parte inferior que en la superior y con el extremo superior acabado en una forma más o menos redondeada.




EL PAJARO PRIMORDIAL Y SU GRITO

Un segundo ente aparecido en el momento de la creación es el pájaro primordial, que emite un primer grito. Este grito implica la aparición del sonido frente al silencio. El pájaro primordial recibe el nombre de ave Benu, derivado del verbo uben, que significa surgir, elevarse, porque en efecto, el ave Benu, el pájaro primordial, se eleva hacia el cielo a partir de la colina primordial. 

El ave Benu se representa de dos maneras: como una garza real, identificable por las plumas horizontales en la parte posterior de la cabeza, 


o bien como un ave conocida como la "lavandera egipcia", como en el siguiente pasaje de los Textos de las Pirámides, en que también se la representa dentro de un rectángulo. El rectángulo sirve para anotar el término "mansión", entonces ahí se nos está hablando de la mansión del ave Benu.




EL DEMIURGO SOLAR: ATUM

El tercer ente que aparece es el demiurgo solar, es decir, el dios Sol, Atum. El advenimiento de Atum implica la aparición de la luz frente a las tinieblas.
          
El demiurgo solar es una divinidad que tiene tres aspectos:
-        Khepri que corresponde al sol de la mañana,
-        Re, que corresponde al sol cenital, y
-        Atum que corresponde al sol del atardecer.

            En la imagen observamos: A la izquierda el dios Khepri, con cabeza de escarabajo. En el centro el dios Re, con cabeza de halcón y tocado con el disco solar y el ureo, y a la derecha el dios Atum, con forma humana y tocado con doble corona.




EL DEMIURGO CREA LA PRIMERA PAREJA DIVINA: SHU Y TEFNUT

Una vez que el demiurgo ha aparecido, es él quien continúa la tarea de la creación y lo hace creando la primera pareja divina, los dioses Shu y Tefnut,  Y puesto que el demiurgo se encuentra solo, los procedimientos que emplea para crear  tienen que ver con la emisión de líquidos de su cuerpo. Así, en un pasaje de los textos de las pirámides se dice: Oh Atum-Khepri, tú has escupido a Shu y has expectorado a Tefnut. (TP 600, Pyr. 1652a-c)

En la siguientes secuencias jeroglíficas se advierte el signo de un león escupiendo que forma parte de la grafía de los verbos escupir y expectorar.

jueves, 26 de enero de 2017

Un escarabajo meteórico para Tutankhamon (por Alba Perez Romero)

Entre los miles de objetos del Museo del Cairo, un pectoral de Tutankhamon atrae particularmente la atención. En efecto, en el centro del collar se encuentra una figura de escarabajo, representativa de Khepri, el sol de la mañana. Esta figura está tallada en un vidrio de coloración amarillenta verdosa, cuya datación se remonta sin embargo a épocas muy anteriores al inicio mismo de la civilización egipcia. Y cuando decimos "muy anteriores" hablamos de "realmente muy anteriores", digamos ... unos 30 millones de años. De dónde proviene este vidrio?


Ciertamente, el vidrio como tal no es un producto exclusivamente humano. Tal vez su forma natural más conocida sea la obsidiana, lava volcánica vitrificada, utilizada desde los albores de la civilización para la fabricación de objetos cortantes y puntas de lanzas y flechas (y hoy en herramientas quirúrgicas de altísima precisión) 
Pero hay otras dos formas "naturales" de vidrio. Una de ellas es la denominada "fulgurita" o "electricidad petrificada", que se produce como efecto de un rayo, y se presenta en forma de tubos de vidrio hueco, de exterior rugoso, a veces ramificados. 


Y la otra es la tectita, producto de impactos meteóricos sobre la superficie terrestre. En todos los casos, el proceso de fusión que ha dado lugar a la formación vítrea ha sido posible dadas las altísimas temperaturas generadas por tales fenómenos (erupción volcánica, rayos, impactos meteóricos) sobre la arena.  

Es entonces el escarabajo del pectoral de Tutankhamon una tectita? Pues sí. Existe en el desierto del Sahara una amplia zona de distribución de formaciones vítreas. Se ha estimado que unas mil toneladas de trozos de vidrio de altísima pureza, algunos de hasta 26 kilos de peso, se encuentran dispersas en el desierto, a lo largo de cientos de kilómetros de extensión. 


    
Y si bien no se ha encontrado (aún) un cráter, (a la manera de lo ocurrido en Tunguska, en Siberia), ello no invalida la hipótesis, ya que -tal como ha ocurrido recientemente en el planeta Júpiter- la explosión pudo perfectamente haber ocurrido en la atmósfera (sin impacto material contra la superficie).  

Como mineraloide, el "vidrio líbico" recibe el nombre de "lechatelierita", en honor al químico francés Le Chatelier.  










lunes, 2 de marzo de 2015

Osiris vegetantes (por Alba Perez Romero)

Originalmente, Osiris es un dios de la tierra negra, de las aguas de la inundación y de la fertilidad. También es un dios de la vegetación y de la fuerza germinativa de las plantas, en especial de las plantas cultivadas, como la cebada. Por esta razón, a partir del Reino Nuevo, es frecuente que en las tumbas se depositen los llamados Osiris vegetantes, como el que aparece en la imagen, hallado en la tumba de Tutankhamon. Un Osiris vegetante es básicamente una caja de madera con la silueta de Osiris, en cuyo interior se colocan tierra y semillas de cebada. El objeto se deposita en la tumba, y cuando la cebada germina, eso simboliza la resurrección del difunto.



           
          
  La vinculación entre Osiris y la vegetación explica también imágenes como la de la derecha, en que el dios está representado estirado, momificado, con espigas de cebada que brotan de su cuerpo.




            En general, en todas las religiones, los dioses de la fertilidad y de la vegetación, son también, al mismo tiempo, dioses de los muertos. En efecto, de la misma manera que las semillas se entierran para que fructifiquen, los difuntos se entierran para que se regeneren, para que renazcan, para que resuciten. De ahí que a Osiris se le llame Unennefer, que significa "aquel que está eternamente en buenas condiciones". En efecto, Osiris es un dios muerto, pero también es un dios resucitado. 

martes, 24 de febrero de 2015

Las marcas de Apis (por Alba Perez Romero)

Una importante divinidad de Menfis en el Antiguo Egipto era el toro Apis que se adoraba en la forma de un toro vivo.  Era un dios de la fuerza procreadora.

            Se asimilaba al dios Ptah, la principal divinidad de Menfis, y la fuerza procreadora del toro se identificaba con la fuerza creadora de Ptah. El toro Apis era sentido como la manifestación tangible, viviente del alma de Ptah.



            Pero también el toro Apis se vinculaba al rey. En efecto, una de las ceremonias más importantes del festival de Sed, es decir del festival de Rejuvenecimiento Regio, era una carrera que el rey corría junto con el toro Apis. De esta manera la fuerza regeneradora del toro se transmitía al rey.

            En tercer lugar, el toro Apis se asimila también al dios Osiris. Y cuando un Apis moría se convertía en un Osiris y entonces era convenientemente momificado y enterrado en un gran sarcófago de piedra, en una necrópolis en forma de catacumba que se hallaba en la localidad de Saqqara. Del sincretismo entre Osiris y Apis surge Osirapis que, en época tolemaica da a lugar al dios Serapis, adorado a lo largo de toda la época greco-romana. Del nombre de Serapis, se forma el término "serapeum" con el que los egiptólogos designan tanto el lugar de enterramiento de los toros Apis como cualquier recinto de culto dedicado al dios Serapis.

            En cuanto al aspecto del toro Apis, Herodoto en el libro tercero de sus historias dice lo siguiente:


“Este Apis, o Épafo, (Épafo es el nombre griego de Apis), es un novillo nacido de una vaca que después ya no puede concebir otra cría. Dicen los egipcios que baja del cielo un resplandor sobre la vaca, por el cual concibe a Apis. (En la tradición egipcia, este resplandor sería Ptah, puesto que Apis es considerado como el hijo de Ptah y de esta vaca virgen.) Este novillo llamado Apis tiene estas señas: es negro con un triangulo blanco en la frente, la semejanza de un águila en el lomo, los pelos de la cola divididos en dos mechones y un escarabajo bajo la lengua.”

lunes, 16 de febrero de 2015

Simbología de las deidades de los vasos cánopos (por Alba Perez Romero)

En las siguientes imágenes se identifica claramente al dios egipcio Osiris, sentado en su trono de juez de los muertos, acompañado de Isis y Neftis. Delante de él tenemos a Horus, que acompaña al difunto. Ahora bien, ¿qué significan esas cuatro figuras posadas sobre una flor de loto que se encuentran entre Osiris y Horus?



            Se trata de los Hijos de Horus, cuatro dioses cuyas referencias es dable encontrar ya en los textos de las pirámides del Imperio Antiguo.



            Durante el proceso de embalsamamiento, las vísceras del difunto se introducían en unos receptáculos llamados vasos cánopos. La imagen siguiente representa una escena de traslado del difunto donde tras el cuerpo se ubica una especie de trineo custodiado por un chacal en la parte superior en el que se transportan los vasos cánopos del difunto.  Las imágenes inferiores muestran algunos ejemplos de tales vasos cánopos.







            En el Reino Antiguo, tales recipientes tenían tapas comunes, sin ninguna forma en especial, pero posteriormente se brindó a cada uno de ellos una tapa con determinada imagen conforme un protocolo específico, correspondiente a los cuatro Hijos de Horus cuya función era custodiar los diversos órganos. Así pues, los vasos cánopos exhibían tapas con cabeza humana, de mono, de chacal y de halcón, representativas de estos cuatro dioses, custodios del hígado, los pulmones, el estómago y el intestino, respectivamente. 


martes, 10 de febrero de 2015

Iconografía de Ptah: los símbolos ankh, djed y was (por Alba Perez Romero)


Según algunos egiptólogos, el propio nombre de Egipto pudo derivar del egipcio Hut-ka-Ptah, o sea, "Morada del ka de Ptah", que es el nombre que se daba en la Baja Época a un santuario del dios y, por extensión, a toda la cuidad de Menfis. Cuando los griegos llegaron a Egipto, oyeron este nombre Hut-ka-Ptah aplicado a la ciudad de Menfis, lo extendieron a todo el país, lo helenizaron en la forma Aigyptos y de ahí deriva nuestro Egipto.

ICONOGRAFÍA DE PTAH.

            En cuanto al aspecto del Dios, se le representa como un ser antropomorfo momificado, con las manos saliendo de las vendas de momificación y sosteniendo un largo cetro que termina en la parte superior con tres símbolos superpuestos, el inferior es el Pilar Djed, símbolo de estabilidad,  el central es el Símbolo Ankh de la vida y el superior es el Cetro Was, símbolo de poder.

            El dios lleva en la cabeza un casquete y está colocado sobre una tarima en forma trapezoidal que puede simbolizar tanto la Colina Primordial como la vara de medir que utilizaban los artesanos.

            Pero además de crear como artesano, el dios Ptah crea a través de un mecanismo completamente distinto. Crea a través del Verbo divino, como se recoge en un texto fundamental conocido con el nombre de cosmogonía menfita. La cosmogonía menfita se halla esculpida en la llamada “Piedra de Shabaka”. Este texto puede ser comparado con el capítulo uno del Génesis o con los versículos uno-catorce del capítulo uno del Evangelio de Juan, donde el Dios Bíblico crea también a través de la palabra.

            El texto egipcio dice así:

" El corazón se ha manifestado bajo el aspecto de Atum. La lengua se ha manifestado bajo el aspecto de Atum (aquí Atum debe ser entendido no como el dios Solar creador sino simplemente como un Símbolo de fuerza creadora, es decir, lo que se dice es que el corazón se manifiesta como fuerza creadora y la lengua se manifiesta como fuerza creadora). Esta fuerza creadora es Ptah, el Antiquísimo, quien ha dado (vida) a todos los Dioses y a sus ka a través de este corazón y a través de esta lengua. Sucede que el corazón y la lengua tienen poder sobre todos los demás miembros, uno concibiendo lo que él (es decir, Ptah) desea, y el otro, ordenando lo que él desea. (En efecto para los egipcios, la sede del conocimiento era el corazón y no el cerebro). La vista, el oído, la respiración, éstos informan al corazón. Él es el que hace posible todo conocimiento, y es la lengua la que repite lo que el corazón ha pensado. Así nacieron todos los Dioses y fue completada su Enéada. Cada palabra del Dios se manifestó según lo que el corazón había pensado y la lengua había ordenado.
Así fueron creados todos los oficios y todas las artes, la actividad de las manos, el movimiento de las piernas, el funcionamiento de todos los miembros, de acuerdo con esta orden que el corazón ha concebido y la lengua ha expresado, y da lugar a la aparición de todas las cosas. Así, Ptah es llamado "el autor de todo, aquel que ha creado a los Dioses". Porque él es la Tierra Emergida, el que ha creado a los dioses, de quien ha salido cada cosa, alimentos y vituallas, ofrendas divinas y toda suerte de cosas buenas. En efecto, siendo la Tierra Emergida, Ptah es la tierra. Se identifica con la tierra. Y es de la tierra de donde salen los alimentos, las vituallas, las ofrendas divinas y toda suerte de cosas buenas. Así Ptah estuvo satisfecho después de haber creado todas las cosas, todas las palabras divinas. También el dios bíblico está satisfecho después de haber terminado su obra creadora. Él ha creado a los dioses, él ha hecho las ciudades, él ha fundado los nomos, él ha colocado a los dioses en sus santuarios, él ha organizado sus ofrendas, él ha fabricado sus cuerpos de acuerdo con sus deseos. Es decir con los deseos de los dioses. Así los dioses entraron en sus cuerpos. En este caso se refiere a las estatuas divinas. De todo tipo de madera, de todo tipo de piedra, de todo tipo de arcilla, de cualquier cosa que crece sobre él. Y en tanto que tierra que es, puesto que como decimos, Ptah es la Tierra Emergida. Y en la que ellos se pueden manifestar. Así todos los dioses y sus ka quedaron fundidos con él, contentos y unidos con el Señor de las Dos Tierras.”


EL PILAR DJED


El pilar Djed era el símbolo egipcio representado por una columna con base y capitel. En la parte superior de la columna el capitel estaba dividido en cuatro barras paralelas. Era el símbolo del dios Osiris y representaba su columna vertebral.

            Cada nuevo faraón mandaba erigir una columna djed a gran escala para conferir estabilidad a su reinado, conforme al modelo divino. El mismo la enderezaba cuando la columna estaba tumbada en el suelo. De este modo recreaba la columna vertebral de su reino. Este acto también representaba la resurrección de Osiris en el nuevo gobernante. También formaba parte de las fiestas del Jubileo Real y mediante su celebración se simbolizaba la estabilidad del reinado, la resurrección de Osiris y la victoria de éste sobre Seth. Esta ceremonia ritual se realizaba con el objeto de renovar, regenerar y revitalizar periódicamente las fuerzas del faraón, para que pudiera seguir reinando.

            Asimismo era utilizado como amuleto de estabilidad y regeneración que aseguraba a su poseedor longevidad y fortaleza.

EL SIGNO ANKH


Símbolo de fuerza vital y vida eterna. El "aliento de vida" como llave que abre las puertas del camino hacia la inmortalidad y que también nos conduce por el camino correcto en los asuntos terrenales.      Símbolo también de la unión de los opuestos, masculino y femenino, representados con la forma de T y el círculo o forma oval, respectivamente.
            Portado habitualmente por los dioses para indicarnos su condición de eternos y sus competencias sobre la vida y la muerte. En muchos relieves y pinturas los vemos ofreciendo el "aliento de vida" a la boca o nariz de diferentes personajes.

EL CETRO WAS


El cetro was consistía en un palo recto con la base ahorquillada y coronado por una pieza inclinada con la forma de cabeza de una criatura desconocida (fabulosa quizás).

            En origen, este cetro pudo ser un fetiche imbuido del espíritu de un animal venerado, un simple bastón de pastor, o incluso el miembro de un toro. Según una teoría, la base ahorquillada podría representar las patas de un animal y el bastón podría interpretarse como el cuerpo o el largo cuello, parecido al de una jirafa, de la criatura. Sin embargo, la única parte que se representa a veces con detalles zoomórficos es la cabeza. Otra teoría lo identifica con la aorta de los mamíferos, representando la parte superior el cayado arterial que sale del corazón, la vara la aorta abdominal y la base en forma de horquilla la aorta femoral.

            A pesar de sus oscuros orígenes, este signo fue utilizado siempre con la connotación de "poder" y "dominio". Este contenido conceptual se pone de manifiesto en su uso iconográfico como atributo y emblema.

            Frecuentemente, el cetro was aparece agrupado con otros jeroglíficos, especialmente el ankh y el pilar dyed, en ciertos casos sobre cestos, con el significado simbólico de "toda vida, poder y estabilidad".





lunes, 12 de enero de 2015

El cuerpo humano de las Venus Paleolíticas a los bronces de Riace (por Alba Perez Romero)

La Venus de Willendorf, que hoy se encuentra en el Museo de Historia Natural de Viena es una pequeña figura que se caracteriza por la exageración de su morfología sexual, pechos, cadera. Estas exageraciones constituyen nítidos símbolos de fertilidad y constituyen el objeto central de la representación artística, en desmedro de cualquier otro rasgo, incluyendo el rostro. 




Figuras similares, tanto por sus exageraciones como por sus omisiones de idénticas características se han encontrado en todo el territorio euroasiático.


Esta otra "Venus paleolítica", conocida como la "Venus de Laussel" fue tallada hace aproximadamente 25.000 años en una roca en el valle de Dordogne, en el sur de Francia. Pechos muy marcados, vientre y muslos abultados repiten las características de otras esculturas contemporáneas en distintas partes del mundo. La cabeza, sin rasgos que distingan el rostro, está en este caso vuelta hacia el costado, como contemplando el cuerno que sostiene con su brazo derecho. Este cuerno es considerado por ciertas interpretaciones como símbolo del misterio de la fertilidad. La talla todavía conserva algunos rastros de su pintura ocre original.



Los egipcios, que valoraban especialmente la consistencia, el orden y la solidez de su sociedad, abandonaron las exageraciones ancestrales y eligieron un modo de aproximación cuasi matemático a la representación del cuerpo humano. De este modo, representaron cada parte del cuerpo desde el ángulo que resulta más inmediatamente reconocible, aun cuando la combinación de tales posturas resulte evidentemente imposible en la realidad. Su estilo, claramente identificable, se mantuvo además prácticamente inalterado durante milenios.




El efebo (joven atleta) de Critios (en alusión al escultor a quien se atribuye la obra) es una escultura en mármol representativa del período clásico temprano en el arte griego (datada hacia el año 480 aC) y uno de los primeros ejemplos de "contraposto", término con que se denomina a aquella pose de la figura humana en que el peso del cuerpo descansa sobre una de las piernas haciendo que los hombros y brazos aparezcan desplazados en relación al eje de la cadera, dándole a la figura una estampa más dinámica o más relajada, según el caso. Su altura es de 86 cm. El torso fue encontrado en la Acrópolis de Atenas en el año 1865 por el arqueólogo francés Beulé junto con otros numerosos restos de obras sacras que habían sido destruidas por los persas durante su ocupación de la ciudad y que los atenienses enterraron cuidadosamente al recuperar el control del territorio. La cabeza fue encontrada 23 años más tarde. Actualmente se exhibe en el Museo de la Acrópolis de Atenas.




Una generación más tarde que la que produjo la figura del efebo de Critios, los griegos habían abandonado el ultra-realismo en favor de representaciones exageradas del cuerpo humano. Un ejemplo de ello son los bronces de los guerreros de Riace. Se trata de dos esculturas de bronce de tamaño natural de dos guerreros enteramente desnudos, datadas hacia mediados del siglo V aC que fueron encontradas en 1972 por Stefano Mariottini mientras hacía snorkeling durante sus vacaciones. Lo primero que vio fue un fragmento del brazo izquierdo que emergía de la arena del fondo y si bien al principio pensó que se trataba de un cadáver, al tocarlo reparó en que se trataba de una estatua. De a poco fue descubriendo el resto del cuerpo, así como una segunda estatua localizada en las proximidades. Notificadas las autoridades, ambas esculturas fueron sacadas del agua una semana después. El primer episodio del documental "How art made the world" incluye una entrevista a Stefano Mariottini donde éste cuenta su historia. 




Ambos bronces son excelentes ejemplos de contraposto (el peso del cuerpo recae sobre una de las piernas, desplazando el eje de simetría entre hombros y cadera). Sus cabezas también giran hacia un lado. Los ojos están hechos de hueso y vidrio, los dientes, de plata y las tetillas, de cobre. Aparentemente en algún momento debieron sostener lanzas y escudos, y portar yelmos o coronas pero estos elementos adicionales no se han encontrado (aún).

jueves, 2 de octubre de 2014

El operista y el egiptólogo.(por Alba Perez Romero)

Aída es el título de una de las óperas más conocidas del compositor romántico italiano Giuseppe Verdi. Es una de las obras clásicas del repertorio lírico y una de las más representadas anualmente en todo el mundo. La inauguración del Teatro Colón tuvo lugar, el 25 de mayo de 1908, con una función de Aída.



El relato está ambientado en Egipto y se basa en una historia que fue sugerida a Verdi por el egiptólogo francés Auguste Mariette, uno de los máximos exponentes de esta disciplina en el siglo XIX e impulsor de la creación de lo que es hoy el Museo Egipcio de El Cairo. Una estatua de Mariette se encuentra en los jardines del Museo Egipcio de El Cairo y un busto evoca también su figura en el Departamento de Antigüedades Egipcias del Louvre.




Escultura de Auguste Mariette en los jardines del Museo Egipcio de El Cairo


Escultura de Mariette en el Louvre, obra de Joseph Gabriel Sentis de Villemür

El argumento de Aída se basa en un trágico triángulo amoroso que involucra a la pareja conformada por Aída, princesa etíope prisionera en la corte egipcia, y Radamés, comandante de las fuerzas egipcias, y como "tercera" a Amneris, princesa hija del faraón, quien está enamorada de Radamés. Verdi se sintió atraído por la trama pergeñada por Mariette, desarrollada luego en forma de libreto de Antonio Ghislanzoni.y si bien la obra no pudo estrenarse para la apertura del Canal de Suez en 1869, como había sido la idea original, fue finalmente representada por vez primera en El Cairo en la Nochebuena del año 1871. El siguiente video presenta una de sus escenas de mayor impacto, la llamada Marcha Triunfal.