Mostrando entradas con la etiqueta Dinamarca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dinamarca. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de junio de 2019

Mil coronas danesas (por Alba Perez Romero)


El carro solar de Trundholm constituye, junto al caldero de Gundestrop, una de las piezas más curiosas del Museo Nacional de Dinamarca (Palacio del Príncipe), Datado aproximadamente entre 1800 y 1600 años antes de Cristo, esto es, durante la edad de bronce nórdica tardía, representa un carro solar, con un único caballo y un gran disco de bronce de aproximadamente 25 cm de diámetro, colocado sobre un dispositivo con ruedas.Las dos caras del disco están decoradas con círculos concéntricos pero solo una de ellas está cubierta por una fina lámina de oro. 

Se ha interpretado por ello que ambos lados del disco podrían constituir una representación del sol transitando los cielos de Este a Oeste durante el día, (y mostrando por ende a la tierra su lado brillante y dorado), y retornando del Oeste al Este por la noche, en cuyo caso sería esta vez el lado oscuro el que se mostraría hacia la tierra. 





La moneda danesa de mil coronas reproduce la imagen de este carro.


viernes, 24 de mayo de 2019

Las sirenas de Copenhague y de Varsovia (por Alba Perez Romero)

Cuenta la leyenda que dos sirenas iban nadando. Una de ellas se sintió atraída por la ciudad de Copenhague y allí se quedó. La otra continuó nadando por el Mar Báltico, el golfo de Gdansk y el río Vístula, que la condujo al centro de Varsovia.
La primera es a la que alude Andersen en su famosísimo cuento “La sirenita”, llevado al cine por Disney, donde ella renuncia a sus dones por amor. Su escultura es símbolo de la ciudad de Copenhague.


La segunda, por otro lado, se dedicaba a liberar a los peces de las redes de los pescadores. Luego de diversos avatares, fue secuestrada. Afortunadamente fue rescatada y entonces, agradecida, la sirena prometió defender a Varsovia en adelante, motivo por el cual el emblema de la ciudad exhibe una sirena con un escudo y una espada. Su figura se repite en diferentes monumentos y también en la decoración del parlamento polaco.





Hasta Picasso, en 1948, realizó un mural en un edificio de viviendas, representándola, aunque con un martillo y no con la espada tradicional. Pero los propietarios, cansados de los visitantes, taparon la pintura en 1953 y sólo quedó su registro fotográfico.