Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de julio de 2019

Segundo piso, al lado del restaurant. (por Alba Perez Romero)


En el segundo piso, al lado del restaurant del Museo de la Acropolis de Atenas, una deliciosa maqueta realizada en Lego nos invita a recrear una Acropolis de fantasia, en que se conjugan y combinan todo tipo de situaciones y personajes. 

Encontramos asi representados, por ejemplo, entre olivos y estatuas, a un grupo de turistas con su guia o a Elton John dando un concierto en el Odeon de Herodes Atticus, al tiempo que en el Teatro de Dionisios se representa la escena final de Edipo Rey, un poco mas alla Fidias se horroriza mientras Lord Elgin retira los marmoles del Partenon, Alejandro Magno conversa con Diogenes, Teseo emprende la busqueda del Minotauro, y un food truck vende souvlaki ... (mas abajo se encuentra el detalle de las escenas, cada una identificada con su correspondiente letra) Pericles, Freud, Agatha Christie y Melina Mercouri andan tambien por alli junto a Gandalf, el mago lider de la saga del Señor de los anillos, proponiendo un momento lleno de sorpresas. 


 












La obra, creada por Ryan Mc Naught con unos 120.000 ladrillitos, le insumio unas 300 horas de trabajo y originariamente estuvo destinada al Museo Nicholson de Sydney, cuyo curador, Michael Turner, resolvio luego donarla al Museo de la Acropolis. 



(Dos pequeños detalles para expertos: los triglifos y las metopas que aparecen en los entablamentos de todos los edificios solo debieron colocarse en los de estilo dorio y las cariatides del Erecteon son seis (solo hay tres) ... pero bueno, el piano tampoco tiene 88 teclas e igual esta grandiosoll!!)




domingo, 30 de junio de 2019

Las policromías del arquero de Afaia (por Alba Perez Romero)


Apostaría que toda vez que pensamos en esculturas procedentes de la Grecia o Roma antiguas, tendemos a imaginamos figuras de un blanco inmaculado. Sin embargo, tal como aparece documentado en la decoración de la cratera de mediados del siglo IV aC que acompaña este texto, exhibida en el Metropolitan Museum of Art de New York, lo cierto es que los escultores pintaban sus obras. 






La evidencia arqueológica confirma plenamente dicha práctica ya que un número sumamente significativo de piezas ha presentado restos de policromía. Un caso paradigmático es el del templo de Afaia en la isla de Egina, Grecia, datado hacia el año 500 antes de Cristo: sus frontones se encontraban decorados con escenas de la guerra de Troya cuyos personajes exhibían claros restos de pigmentos azules y rojos. 


En el año 2006, el matrimonio de los arqueólogos Vinzenz Brinkmann y Ulrike Koch efectuó estudios de estas figuras, y particularmente del arquero del frontón del templo de Afaia, empleando alta tecnología, y confirmó que la escultura había estado íntegramente pintada en una notable gama de colores, diseños geométricos y elementos decorativos. Decidieron entonces emprender una reconstrucción en yeso de dicha escultura para mostrarla conforme lo que pudo ser su policromía original. La reproducción fue exhibida inicialmente en la Glyptothek de Munich, donde se encuentra por cierto el original de la obra en cuestión. Poco a poco los Brinkmann fueron elaborando una significativa colección de versiones policromadas de diversas esculturas que actualmente integran una exposición itinerante denominada “Dioses en color”.






lunes, 12 de enero de 2015

El cuerpo humano de las Venus Paleolíticas a los bronces de Riace (por Alba Perez Romero)

La Venus de Willendorf, que hoy se encuentra en el Museo de Historia Natural de Viena es una pequeña figura que se caracteriza por la exageración de su morfología sexual, pechos, cadera. Estas exageraciones constituyen nítidos símbolos de fertilidad y constituyen el objeto central de la representación artística, en desmedro de cualquier otro rasgo, incluyendo el rostro. 




Figuras similares, tanto por sus exageraciones como por sus omisiones de idénticas características se han encontrado en todo el territorio euroasiático.


Esta otra "Venus paleolítica", conocida como la "Venus de Laussel" fue tallada hace aproximadamente 25.000 años en una roca en el valle de Dordogne, en el sur de Francia. Pechos muy marcados, vientre y muslos abultados repiten las características de otras esculturas contemporáneas en distintas partes del mundo. La cabeza, sin rasgos que distingan el rostro, está en este caso vuelta hacia el costado, como contemplando el cuerno que sostiene con su brazo derecho. Este cuerno es considerado por ciertas interpretaciones como símbolo del misterio de la fertilidad. La talla todavía conserva algunos rastros de su pintura ocre original.



Los egipcios, que valoraban especialmente la consistencia, el orden y la solidez de su sociedad, abandonaron las exageraciones ancestrales y eligieron un modo de aproximación cuasi matemático a la representación del cuerpo humano. De este modo, representaron cada parte del cuerpo desde el ángulo que resulta más inmediatamente reconocible, aun cuando la combinación de tales posturas resulte evidentemente imposible en la realidad. Su estilo, claramente identificable, se mantuvo además prácticamente inalterado durante milenios.




El efebo (joven atleta) de Critios (en alusión al escultor a quien se atribuye la obra) es una escultura en mármol representativa del período clásico temprano en el arte griego (datada hacia el año 480 aC) y uno de los primeros ejemplos de "contraposto", término con que se denomina a aquella pose de la figura humana en que el peso del cuerpo descansa sobre una de las piernas haciendo que los hombros y brazos aparezcan desplazados en relación al eje de la cadera, dándole a la figura una estampa más dinámica o más relajada, según el caso. Su altura es de 86 cm. El torso fue encontrado en la Acrópolis de Atenas en el año 1865 por el arqueólogo francés Beulé junto con otros numerosos restos de obras sacras que habían sido destruidas por los persas durante su ocupación de la ciudad y que los atenienses enterraron cuidadosamente al recuperar el control del territorio. La cabeza fue encontrada 23 años más tarde. Actualmente se exhibe en el Museo de la Acrópolis de Atenas.




Una generación más tarde que la que produjo la figura del efebo de Critios, los griegos habían abandonado el ultra-realismo en favor de representaciones exageradas del cuerpo humano. Un ejemplo de ello son los bronces de los guerreros de Riace. Se trata de dos esculturas de bronce de tamaño natural de dos guerreros enteramente desnudos, datadas hacia mediados del siglo V aC que fueron encontradas en 1972 por Stefano Mariottini mientras hacía snorkeling durante sus vacaciones. Lo primero que vio fue un fragmento del brazo izquierdo que emergía de la arena del fondo y si bien al principio pensó que se trataba de un cadáver, al tocarlo reparó en que se trataba de una estatua. De a poco fue descubriendo el resto del cuerpo, así como una segunda estatua localizada en las proximidades. Notificadas las autoridades, ambas esculturas fueron sacadas del agua una semana después. El primer episodio del documental "How art made the world" incluye una entrevista a Stefano Mariottini donde éste cuenta su historia. 




Ambos bronces son excelentes ejemplos de contraposto (el peso del cuerpo recae sobre una de las piernas, desplazando el eje de simetría entre hombros y cadera). Sus cabezas también giran hacia un lado. Los ojos están hechos de hueso y vidrio, los dientes, de plata y las tetillas, de cobre. Aparentemente en algún momento debieron sostener lanzas y escudos, y portar yelmos o coronas pero estos elementos adicionales no se han encontrado (aún).

domingo, 21 de septiembre de 2014

¿Qué son las esculturas criselefantinas? (por Alba Perez Romero)



   Con el adjetivo "criselefantinas" se alude a aquellas estatuas realizadas mediante una combinación de oro (en griego, krusos) y marfil (en griego, elefantinas). Sus dos ejemplos más paradigmáticos del período clásico están constituidos por dos obras del escultor Fidias: una de ellas, de pie, la de Atenea Partenos, ubicada originariamente en el interior del Partenón, en la acrópolis de Atenas, y la otra, sentada, la de Zeus, ubicada originariamente en el Templo del dios en Olimpia, localidad donde se encuentran asimismo las ruinas del taller de su escultor.  

    El marfil se aplicaba a las partes correspondientes a la piel en tanto que el oro se reservaba para el cabello y los ropajes, armaduras y calzado. Ambas obras revestian el carácter de figuras de culto y eran de grandes dimensiones. La de Atenas Partenos, por ejemplo, superaba los 12 metros de altura. 





     Pero no se trataba solamente de objetos de culto. También constituían una "reserva de valor" bajo la forma de un "tesoro sagrado". Así, por ejemplo, la Atenea Partenos de Fidias sostenía una Niké (o victoria) en la mano, íntegramente realizada en oro macizo. En tiempos de prosperidad se realizaban varias copias de esta estatua más pequeña, que en caso de crisis podían fundirse. Las propias estatuas se hacían en forma modular para permitir su deconstrucción y reconstrucción parcial. Por lo demás, la seguridad de tales objetos se encontraba preservada no sólo por su carácter sagrado (y por ende al menos en cierta medida disuasivo de acciones delictivas) sino también por la constante presencia de sacerdotes, sacerdotisas y personal de mantenimiento de los templos que a su manera implicaban un mecanismo de guardia adicional. 

      A la fecha, y por las razones apuntadas, no han quedado prácticamente rastros de ninguna de ambas estatuas, salvo algunos moldes encontrados en el taller de Fidias en Olimpia para su estatua de Zeus, considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo. 

   Por extensión, y modernamente, el término criselefantina se ha aplicado también a pequeñas obras del estilo Art Nouveau que combinan no sólo marfil y oro sino también bronce, mármol, plata u ónix.


     La imagen de Atenea Partenos que acompaña estas líneas corresponde a una reproducción moderna creada por Adam Le Quire en 1990  que se encuentra en el llamado Partenón de Nashville. Esta construcción constituye una reproducción a escala real del Partenón de Atenas y fue realizada en 1897 para una Exposición conmemorativa del centenario de la unión del estado de Tennessee a los Estados Unidos. 




     Algunas escenas de la película "Percy Jackson and the Lightning Thief" fueron filmadas en su interior.