viernes, 18 de enero de 2019

Tapices de Flandes y alegorias de los sentidos en las peliculas de Harry Potter (por Alba Perez Romero)


En efecto, reproducciones de tapices flamencos decoran la sala común de Gryffindor en las películas de Harry Potter: 
Se trata de seis tapices, realizados en Flandes hacia el 1500, y  descubiertos en 1841 por Próspero Merimée, -quien no fue sólo el autor de la novela Carmen, llevada al teatro lírico por George Bizet- sino también historiador y arqueólogo.

Esos tapices, exhibidos desde 1882 en el Museo de Cluny en Paris (hoy Museo Nacional de la Edad Media) bajo el título general de "La dama y el unicornio" representan alegóricamente los cinco sentidos ... y uno más: el último y enigmático tapiz recibe el nombre de "A mon seul desir", "a mi solo deseo" y se ha interpretado como representativo del amor. Su estilo "mille-fleurs" resulta especialmente decorativo. 
A continuación, las imágenes!
Todas las escenas presentan una dama de alta sociedad acompañada por otra que la asiste, un unicornio y un león. (y en ocasiones un mono, como en este caso) 


Detalle de la dama y su collar.


En la representación del sentido del gusto, la dama toma unos dulces que le ofrece su dama de honor mientras mira al papagayo que sostiene en su mano izquierda. Unicornio y león, presentados a la manera que la heráldica denomina rampante, sostienen sendos estandartes. El mono se ubica al pie.


En la representación del sentido del oído, la dama ejecuta un órgano portativo mientras que su dama asistente se ocupa de accionar los fuelles. León y unicornio, siempre ubicados en similar posición, sostienen los estandartes.


En la
 representación del sentido de la vista
 en cambio sólo el león sostiene un estandarte ya que  
el unicornio aparece cautivado por el espejo que la dama sostiene para que lo refleje. En esta escena tampoco aparece la dama de compañia.



En la representación del sentido del olfato, la dama de compañía sostiene una canasta con flores mientras que la dama las engarza en una corona. León y unicornio, sedentes, sostienen nuevamente sendos estandartes. El mono aparece apenas distinguible en el fondo mille-fleurs, a la altura del codo izquierdo de la dama, oliendo una flor.



En la representación del sentido del tacto, la dama sostiene por sí misma el único estandarte de la escena, mientras posa delicadamente su mano en el cuerno del unicornio. El león, entretanto, protegido por un escudo, mira hacia el espectador.



Por último, una composición diferente de las demás, este tapiz es más ancho y la figura de la dama y su asistente aparece enmarcada por una tienda. León y unicornio sostienen los estandartes mientras que la dama de compañía mantiene abierto un cofre al tiempo que la dama deposita (o retira) un collar con el que se ve adornada en las otras representaciones. El título dado a este tapiz resulta de la leyenda explícitamente colocada en la parte superior de la tienda. A mon seul desir. 

"A mon seul desir" en la sala común de la casa de Gryffindor



Detrás de Daniel Ratcliffe en el personaje de Harry Potter, el tapiz de la vista.



Sobre la pared, parte de la escena del gusto, el tronco del árbol parcialmente tapado por un retrato.



El león con el escudo y el conejito nos permiten identificar esta imagen como el reflejo (en espejo) del tapiz del sentido del tacto.



El vestido de la dama nos permite identiticar este tapiz en la pared derecha de la escena.











jueves, 17 de enero de 2019

Nueve curiosidades del estandarte de Ur (por Alba Perez Romero)


1. NO SABEMOS QUÉ ES. En rigor de verdad, no sabemos qué es. Leonard Wooley, quien encontró este objeto en sus excavaciones en las Tumbas Reales de Ur, consideró que podía ser un estandarte, pero su pequeño tamaño y su forma trapezoidal no sustentan suficientemente este aserto. Bien podría haber sido la caja acústica de un instrumento musical, o un recipiente para depositar objetos de valor ... 



El tamaño relativamente reducido y la forma trapezoidal del estandarte han dado lugar a diversas interpretaciones acerca de su funcionalidad.



2. MATERIALES DE AFGANISTÁN Y LA INDIA. Entre sus materiales se cuentan elementos de localidades sumamente lejanas a la Mesopotamia asiática: particularmente lapislázuli de Afganistán y mármol rojo de la India, lo cual constituye un indicativo de la amplitud geográfica de las relaciones comerciales y culturales de la época. 

3. EL MONARCA QUE SE SALE DEL CUADRO. En ambos lados, la figura del monarca está representada con perspectiva jerárquica (mucho más grande que el resto de los personajes) a punto tal que su cabeza supera el borde de la guarda.  Los cortesanos que acompañan las libaciones del banquete tienen un tamaño intermedio mientras que sirvientes y músicos presentan una dimensión menor. 



Lado de la paz. Los registros interiores muestran distinto tipo de ofrendas, ya sea bajo la forma de impuestos o bien de sacrificios religiosos, mientras que el superior presenta a los estamentos más acomodados de la sociedad participando de libaciones y escuchando música.

4. SILLAS CON PATAS REALMENTE EXTRAÑAS. Tanto el rey como los cortesanos están sentados en unas sillas muy extrañas, con tres patas iguales y una diferente, que semeja la pata de un animal. Sin embargo, no se ha encontrado mobiliario real con este extraño diseño. 



Por aplicación de los principios de la perspectiva jerárquica, la cabeza del monarca toca el techo y desborda la guarda. Los cortesanos, sentados, tienen un tamaño intermedio y los sirvientes que los asisten, de pie, presentan un tamaño inferior. Los asientos presentan una pata desigual,de tipo zoomorfo, pero no se ha encontrado mobiliario que responda a esta tipología.


5. CANTANTE Y ACOMPAÑANTE? En el lado que representa la paz, en el registro superior, a la derecha, es dable encontrar un hombre tocando la lira que parece acompañar a una cantante. 



Junto al ejecutante de lira se ubica un personaje que bien podría ser una cantante... Observemos el fondo en lapisllazuli de Afganistán y la guarda en mármol rojo de la India.

6. LOS BURROS QUE ACELERAN EL PASO. Si observamos ahora el lado opuesto, correspondiente a la guerra, advertimos de inmediato que en el registro inferior, los burros que arrastran los carros de combate aceleran del paso al trote y del trote al galope, de izquierda a derecha. 



Lado de la guerra. El registro inferior muestra los carros de guerra tomando impulso desde el paso al galope; en el registro intermedio se ubica la representación de un disciplinado ejército (cuyos integrantes presentan un ojo íntegro mirando al espectador y los pies en paralelo a la manera egipcia) y en el registro superior vuelve a aparecer el monarca tocando el techo y desbordando el límite de la guardia, así como a su derecha, varios prisioneros que son llevados a su presencia completamente desnudos y heridos.



7. LA INGENIERÍA DE LAS RUEDAS. Más curiosa aún, si cabe, resulta la exhibición técnica emergente del detalle con que se han representado las ruedas.



Más allá de la descripción de los carros de guerra, atuendo y armamento de los participantes, resulta notable la precisión y detalle aplicados a la reproducción del diseño de las ruedas.


8. HOMBRES MUY DESNUDOS. Por su parte, en el registro superior se representan con toda nitidez varios hombres completamente desnudos, a todas luces prisioneros.



Prisioneros desnudos y heridos, llevados ante el monarca por los triunfadores.

9. AGATHA CHRISTIE Y EL ASESINATO EN MESOPOTAMIA. Agatha Christie se casó en segundas nupcias con Max Mallowan, arqueólogo asistente del descubridor de este estandarte, Leonard Woolley. La novela "Asesinato en Mesopotamia" está efectivamente ambientada en una excavación arqueológica similar y la protagonista del relato (víctima del asesinato) fue modelada a partir de la propia esposa de Leonard Woolley. (La foto que acompañamos es justamente un retrato de Wooley, Mallowan y Agatha Christie en las tumbas reales de Ur en la época del descubrimiento de este objeto)

Leonard Wooley, descubridor del estandarte (y de las llamadas Tumbas Reales de Ur) posa junto a su asistente Max Mallowan y a la esposa de este último, la novelista Agatha Christie.




miércoles, 16 de enero de 2019

Nun, BenBen, Benu, Atum & Co (por Alba Perez Romero)


Una cosmogonía es una doctrina de la creación, una serie de creencias sobre la creación del mundo. El término en griego significa justamente eso, generación del cosmos, origen del cosmos. 

En la antigüedad, en la región menfita, entendida en sentido amplio como la región que queda inmediatamente al sur del vértice del Delta del Nilo, se encontraba la ciudad de Heliópolis. (En realidad, Heliópolis es el nombre que los griegos dieron a esta ciudad y significa la Ciudad del Sol, a partir del griego,  "Helios", Sol, y "Polis", ciudad.) 



Heliópolis es el centro de origen de la religión solar egipcia, cuyas divinidades advienen a la existencia por tres modos diversos: generación "espontánea" (BenBen, Benu y Atum), eyección de fluidos corporales en forma individual, léase "escupidas, expectoradas, eyaculadas" (Shu y Tefnut), y finalmente, por unión heterosexual (Geb y Nut, Osiris, Isis, Seth y Neftys). 



LA EMERGENCIA DE LA COLINA PRIMORDIAL O BENBEN

Según los sacerdotes heliopolitanos, antes de la creación solo existía el Nun, un universo acuoso, en tinieblas y en silencio. El primer ente emergido de las aguas del Nun es una Colina Primordial, que  recibe el nombre de Benben. La emergencia del BenBen implica la aparición de la tierra frente al agua.

El objeto de culto más importante del templo solar de Heliópolis era el llamado Benben, o colina primordial, una piedra meteórica, que –en tanto caída del cielo- los heliopolitanos consideraban una manifestación del propio Dios Solar. Esta piedra no ha llegado hasta nosotros, pero los egiptólogos creen poder reconstruir su forma a partir de dos signos jeroglíficos contenidos en dos pasajes de los Textos de las Pirámides. e trata de un signo que reproduce un objeto vertical, más ancho en la parte inferior que en la superior y con el extremo superior acabado en una forma más o menos redondeada.




EL PAJARO PRIMORDIAL Y SU GRITO

Un segundo ente aparecido en el momento de la creación es el pájaro primordial, que emite un primer grito. Este grito implica la aparición del sonido frente al silencio. El pájaro primordial recibe el nombre de ave Benu, derivado del verbo uben, que significa surgir, elevarse, porque en efecto, el ave Benu, el pájaro primordial, se eleva hacia el cielo a partir de la colina primordial. 

El ave Benu se representa de dos maneras: como una garza real, identificable por las plumas horizontales en la parte posterior de la cabeza, 


o bien como un ave conocida como la "lavandera egipcia", como en el siguiente pasaje de los Textos de las Pirámides, en que también se la representa dentro de un rectángulo. El rectángulo sirve para anotar el término "mansión", entonces ahí se nos está hablando de la mansión del ave Benu.




EL DEMIURGO SOLAR: ATUM

El tercer ente que aparece es el demiurgo solar, es decir, el dios Sol, Atum. El advenimiento de Atum implica la aparición de la luz frente a las tinieblas.
          
El demiurgo solar es una divinidad que tiene tres aspectos:
-        Khepri que corresponde al sol de la mañana,
-        Re, que corresponde al sol cenital, y
-        Atum que corresponde al sol del atardecer.

            En la imagen observamos: A la izquierda el dios Khepri, con cabeza de escarabajo. En el centro el dios Re, con cabeza de halcón y tocado con el disco solar y el ureo, y a la derecha el dios Atum, con forma humana y tocado con doble corona.




EL DEMIURGO CREA LA PRIMERA PAREJA DIVINA: SHU Y TEFNUT

Una vez que el demiurgo ha aparecido, es él quien continúa la tarea de la creación y lo hace creando la primera pareja divina, los dioses Shu y Tefnut,  Y puesto que el demiurgo se encuentra solo, los procedimientos que emplea para crear  tienen que ver con la emisión de líquidos de su cuerpo. Así, en un pasaje de los textos de las pirámides se dice: Oh Atum-Khepri, tú has escupido a Shu y has expectorado a Tefnut. (TP 600, Pyr. 1652a-c)

En la siguientes secuencias jeroglíficas se advierte el signo de un león escupiendo que forma parte de la grafía de los verbos escupir y expectorar.

martes, 15 de enero de 2019

Los amantes de Ain Sakhri (por Alba Perez Romero)






Esta figura, de apenas 102 mm de altura y 340 gramos de peso, perteneciente a la cultura natufiense y realizada en calcita, fue hallada en la cueva de Ain Sakhri, cerca de Belén, en 1933, y desde 1958 forma parte de las colecciones del Museo Británico, entidad que incluso le dedicó un episodio en su serie "La historia del mundo en 100 objetos", en el año 2010. (1) Ella constituye la representación más antigua conocida de una pareja desnuda, sentada frente a frente, sus brazos y piernas entrelazadas en íntimo abrazo, haciendo el amor.

En 1933, el diplomático francés René Neuville (por entonces vicecónsul), y el eminente abate Henri Breuil (titular de la primera cátedra de prehistoria del Collège de France), quienes compartían la pasión por esta temática, fueron a visitar un pequeño museo en la ciudad de Belén. Al final del recorrido había un cofre en el que se habían recolectado un conjunto de artefactos procedentes de la zona, reunidos por sacerdotes franceses. Fue entre ese heterogéneo conjunto de elementos que Neuville encontró esta figura, la que llamó de inmediato su atención. Rastreó entonces la pieza y logró contactarse así con el beduino responsable del hallazgo, quien a su turno lo condujo a las cuevas de Ain Sakhri, en el Wadi Khareitun, en el desierto de Judea, cerca de Belén, y de donde la estatuilla recibió en adelante su denominación. El contexto arqueológico donde se la encontró indica que la misma no estaba asociada a un ritual funerario sino que constituía un objeto de tipo doméstico.

La estatuilla de Los amantes de Ain Sikhri se adscribe a la cultura epipaleolítica denominada “Natufiense”, que se desarrolló en el Próximo Oriente en la zona de las actuales Siria, Israel, Palestina, Jordania y Líbano, constituida por comunidades ya sedentarias de cazadores y recolectores especializados en gacelas y cereales (y de la evolución de cuyas prácticas surgiría la agricultura). En los yacimientos natufienses se han encontrado también las más antiguas evidencias arqueológicas de la domesticación del perro.

Pues bien, en este contexto, hace unos 11000 años (9000 antes de Cristo), manos humanas dieron forma a esta piedra y crearon una escultura sumamente singular. Pues no se trata solamente de dos amantes sin rostros que sin embargo percibimos como mirándose a los ojos, o de la imposibilidad de atribuir el sexo correspondiente a cada uno de ellos, sino que además –tal como señala el artista británico contemporáneo Marc Quinn-, si variamos el ángulo desde el cual la observamos, podemos percibir tanto la pareja completa como sus órganos sexuales en forma separada, lo cual remite en términos actuales a una especie de película en que podemos incluir planos generales o planos de detalle.  

Ahora bien, en definitiva, siguiendo al curador del Museo Británico Jill Cook, la ternura que emana de ella la hace comparable a las paradigmáticas parejas de Brancusi o de Rodin. 




Y concluye: “Ahora bien, el hecho de que veamos a los amantes de Ain Sakhri como una pieza de arte erótico, como una tierna expresión de amor hetero u homosexual, como un símbolo de fertilidad, o de masculinidad, o como una metáfora de la creación, depende de nuestro contexto y creencias. Pero mientras disfrutamos de la ingeniosa composición y la destreza artística, ciertamente estamos conectando nuestro presente con nuestro pasado más profundo y con un período de significativa transformación en la historia humana.”

(1) La escultura de los amantes de Ain Sakhri fue adquirida por el Museo Británico en la subasta de los bienes de René Neuville realizada por Sotheby’s en 1958.

lunes, 14 de enero de 2019

El jabalí de Freyr, el anillo de Odin y el martillo de Thor (por Alba Perez Romero)

EL JABALI DE FREYR (GULLINBURSTI), EL ANILLO DE ODIN (DRAUPNIR) Y EL MARTILLO DE THOR (MJOLNIR)

           El título alude a tres elementos mágicos de la mitología nórdica, todos ellos elaborados por los enanos: el jabalí Gullinbursti, para Freyr, el anillo Draupnir, para Odín, y el martillo Mjolnir, para Thor.

            El jabalí Gullinbursti de Freyr podia correr en el aire y sobre el mar más rápido que cualquier caballo, y por muy larga que fuese la noche y por oscuros que fuesen los caminos, siempre habría claridad por lo brillantes que eran sus cerdas.



            El anillo Draupnir tenía el poder de hacer ocho copias de sí mismo cada nueve noches, por lo que constituía un símbolo de fertilidad. Simboliza también la fecundidad del espíritu, la cadena de las ideas.

            Finalmente, el martillo de Thor, Mjolnir, poseía entre sus características mágicas la de regresar a su dueño para ser usado una y otra vez (como un boomerang) así como la de poder encogerse y agrandarse.  El trueno y el rayo eran consecuencia del golpe de este martillo. El martillo Mjolnir será el arma iconográficamente característica del dios Thor así como la lanza Gungnir lo  será de Odín.  
          



             Réplicas del martillo de Thor eran usadas como colgantes muy populares en la Escandinavia de tiempos vikingos.  Las variantes específicas de Islandia tenían forma de cruz mientras que las de Suecia y Noruega presentaban la forma de una flecha o de una letra T. [1]




            Por lo demás, a título de curiosidad respecto de la relevancia del dios Thor en el mundo moderno cabe subrayar a título ejemplificativo que el elemento químico denominado “torio“ fue llamado así en su honor. Dicho elemento fue aislado por primera vez en 1828 por Jöns Jakob Berzelius y en la última década del siglo XIX los investigadores Pierre y Marie Curie descubrieron que emitía radioactividad.




            Análogamente, existe una nebulosa en la constelación de Canis Major cuya forma recuerda la del casco de un guerrero vikingo,  lo que ha hecho que sea conocida como “Nebulosa del Casco de Thor”.





[1] La foto corresponde a un colgante en forma de martillo de Thor datado hacia los siglos IX-X que se encuentra en el British Museum. 

           
           




[1] La foto corresponde a un colgante en forma de martillo de Thor datado hacia los siglos IX-X que se encuentra en el British Museum. 

domingo, 13 de enero de 2019

El unicornio escocés (por Alba Perez Romero)


Si bien a primera vista, podría lucir extraño que una criatura fantástica se encuentre formalmente incorporada a una iconografía oficial, como símbolo de pureza y de poder dentro del mundo celta, esta criatura aparece fundamentalmente asociada a la iconografía de Escocia desde hace al menos ochocientos años. De hecho, su imagen ya se encontraba en uso en el escudo de armas del rey de Escocia  William I en el siglo XII, y en el siglo XV, durante el reinado de Jacobo III, se acuñaron monedas con imágenes de unicornios. (Al día de hoy sonaría sumamente pintoresco preguntar cuántos unicornios cuesta un artículo...)

Así pues, para la época en que a la muerte de Isabel I Tudor le sucede Jacobo VI de Escocia, (convirtiéndose con ello en Jacobo I de Inglaterra e inaugurando la dinastía unificada de los Stuart), el escudo escocés presentaba como soportes heráldicos dos unicornios rampantes, uno a cada lado. 

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A fin de proyectar una imagen de unidad entre ambos reinos, el nuevo monarca resolvió reemplazar el unicornio de la izquierda por el león utilizado por los ingleses. (En el Escudo Real de Escocia, mientras tanto, se realizó una sustitución análoga, pero ubicando al león a la derecha) 




En épocas recientes, en ocasión de realizarse el referendum de 2014 bajo la consigna "Debe ser Escocia un país independiente del Reino Unido"?, los partidarios  de la independencia emplearon como símbolo el unicornio.