sábado, 10 de agosto de 2019

Un trono doble para Pedro e Ivan (por Alba Perez Romero)

Alexei, el segundo zar de la dinastía Romanov, se había casado dos veces. 


A su muerte, dos hijos varones de su primer matrimonio habían sobrevivido: Fyodor e Iván, así como varias hijas, entre ellas, la que nos interesa a efectos de este breve relato, Sofía. Y de su segundo matrimonio había nacido Pedro, así como otras dos mujeres. 

Naturalmente, el trono le correspondió primero al hijo varón de mayor edad, Fyodor, que desafortunadamente murió con apenas 20 años de edad. 



Ello desató todo un conflicto sucesorio ya que el siguiente en línea, Iván, tenía graves problemas de salud, tanto física cuanto mental. 



Así pues, los boyardos se dividieron en dos bandos, esto es, quienes apoyaban a Iván como legítimo sucesor, hijo del primer matrimonio de Alexei Romanov, y quienes apoyaban a Pedro, siguiente hijo varón, nacido del segundo matrimonio, aunque apenas un niño de corta edad por entonces. 

Y en el medio, estaba Sofia. 

En aquellos tiempos, las princesas rusas vivían vidas de aislamiento total. Ningún hombre ruso poseía rango suficiente para casarse con ellas y los candidatos extranjeros no calificaban por cuanto generalmente no compartían la fe ortodoxa. Asi que las tsarevnas solo dejaban el palacio para asistir a ceremonias y si lo hacían en carruajes, las cortinas iban cerradas y si iban a pie, eran también protegidas a su paso con cortinados que las cubrían de las miradas. Sus únicas opciones de entretenimiento eran columpiarse en los parques, pasear en trineo durante el invierno y asistir a funciones musicales en la propia corte, y solo se las educaba hasta los 10 años en lectura, escritura, aritmética y teología. 





Pero Sofía había pedido a su padre continuar estudiando junto a su hermano Fyodor, y su heroína era una princesa bizantina que había gobernado como regente en representación de su hermano menor. Y teniendo en cuenta las limitaciones de su hermano para gobernar, el sueño de Sofia estaba a punto de hacerse realidad. El único peligro era que la balanza se inclinara hacia Pedro, con lo que ella quedaría inmediatamente excluida. 

Pergeñó entonces con ayuda de los Streltsi, un cuerpo militar de elite de la época de Iván el Terrible, una revuelta, de resultas de la cual un numero significativo de boyardos partidarios de Pedro fueron asesinados, y como resultado final de la masacre se acordó que los tsarevich Ivan y Pedro serían coronados en simultáneo, designándose a Sofía como regente hasta la mayoría de edad de Pedro. 





El doble trono que se fabricó para esta coronación, que además se hizo con una especie de ventanita oculta en el respaldo de modo que los consejeros pudieran susurrar sus instrucciones a los tsarevich de ser necesario, puede verse hoy en la Sala 7 de la Armería del Kremlin, en Moscú. 



Por cierto, Pedro, este niño coronado en forma conjunta con su hermano mayor Iván, habrá de ser reinar, más adelante y ser recordado por la historia como "Pedro el Grande"






miércoles, 7 de agosto de 2019

TinTin y Milou son internacionales (por Alba Perez Romero)


Primero Bélgica. A 30 minutos de Bruselas, en la localidad de Louvain la Neuve, y mas especificamente en el numero 26 de la rue du Labrador, se encuentra el Museo Hergé, todo un edificio de 3000 metros cuadrados de exposición dedicados a este artista, creador de lo que se conoce como estilo de "línea clara" (término creado para describirlo por el holandés Joost Swarte). 





Este estilo, propio de la historieta franco belga y difundido hacia la década de 1930, se caracteriza por el delineado regular y definido, el uso de colores planos, y una distribución regular de las viñetas (generalmente rectangulares), lo que brinda a sus creaciones una gran claridad visual. Sus personajes oscilan entre la caricatura y la realidad y los escenarios, de corte realista, adquieren también un peculiar protagonismo. 


Otros representantes de esta Escuela de Bruselas son el belga Edgar Jacobs con Blake y Mortimer, 



y el francés Jacques Martin, con Alix. 


Pero más allá del terreno de la historieta, las creaciones de Hergé, y en particular su personaje “estrella”, Tintin, han influido en la plástica contemporánea, como por ejemplo en los artistas pop Andy Warhol y Roy Lichtenstein. Dos fotos acompañan, entre otras imágenes, estas líneas. La primera nos muestra a Hergé junto a Andy Warhol, quien sostiene en sus manos un libro de historietas de Tintin, ambos ubicados frente al retrato de Hergé realizado por Warhol. Y la segunda nos muestra a Roy Lichtenstein junto al empresario italiano Carlo Bilotti, quien le encargó la realización de un lienzo a gran tamaño de Tintin leyendo, figura ubicada por Lichtenstein frente a una evocación acromática del cuadro La danza de Matisse. (El Museo Carlo Bilotti se encuentra localizado actualmente en la Aranciera de Villa Borghese)





Una segunda exposición permanente dedicada a Hergé, además de la ya citada de Louvain la Neuve en Bélgica, se encuentra en Francia, en el Chateau de Cheverny, que ha dedicado un espacio de 700 metros cuadrados de exhibición a su figura y obras.  (en el esquema numerado que acompaña este texto, en el sector 13)








domingo, 4 de agosto de 2019

La puerta alquimica de Roma (por Alba Perez Romero)

Hay en Roma, en efecto, una puerta alquimica: Conocida como Porta Magica, fue construida hacia 1680 para la residencia que Massimiliano Palombara, marques de Pietraforte, tenia en el Esquilino, hoy libremente accessible a todo aquel que transite por la Piazza Vittorio (cuya ubicacion se muestra en el mapa).



El marques tenia una autentica pasion por la alquimia, pasion que por otra parte compartia con la celebre reina Cristina de Suecia, la que luego de su abdicacion residia en el palacio Roario, en el que existia incluso un laboratorio alquimico. (hoy el Palacio lleva el nombre de Corsini, y es junto al Palacio Barberini una de las dos sedes de la Galeria Nacional de Arte Antiguo)

Asi pues, la puerta en cuestion responde plenamente a estas inquietudes del marques. Tal como se observa en la imagen, el marco de la puerta, ciega, exhibe un serie de siete signos alquimicos, referidos a planetas y elementos, con textos en latin. 



Las dos estatuas de Bes, divinidad egipcia protectora de los umbrales, proceden de excavaciones realizadas en el Quirinal, y fueron incorporadas en el siglo XIX.

jueves, 1 de agosto de 2019

La casa danzante de Praga (por Alba Perez Romero)


Construida entre 1992 y 1996 conforme diseños de los arquitectos Vlado Milunic y Frank Owen Gehry, la llamada “casa danzante” de Praga se destaca especialmente entre las construcciones góticas, barrocas o de art nouveau que caracterizan la ciudad.  


Su originalidad ha ameritado la inclusión de su imagen en la última moneda de la serie numismática "Diez siglos de Arquitectura" de la República Checa, emitida en oro entre los años 2001 y 2005.

La construcción se inspira en la icónica pareja de baile conformada por Fred Astaire y Ginger Rogers, de modo que la torre de la derecha, opaca y con un “sombrero” metálico representa a Fred, y la de la izquierda, de cristal, evoca a Ginger.  



La única parte del edificio abierta al público es la terraza, donde por lo demás se encuentra un restaurant que como no podía ser de otra manera, se llama “Ginger and Fred”, y ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad.     


lunes, 29 de julio de 2019

Axedrez, dados e tablas (por Alba Perez Romero)


Hay tres tipos de juegos: los de habilidad como el ajedrez, los de azar como los dados y los que combinan ambos, como el backgammon. Ellos representan -tal como argumenta el “prólogo sapiencial" del “LIbro de los Juegos“ de Alfonso el Sabio- "el seso, la ventura y la cordura”.  

Tal la perspectiva con la que el entonces rey de Castilla, Galicia y León comisionó a su Scriptorium la realización del Libro de los Juegos, o más propiamente, de “AXEDREZ, DADOS E TABLAS” de 1283, una de las joyas que alberga la BIblioteca del Monasterio de El Escorial. (Una copia de fecha posterior se encuentra asimismo en la Biblioteca de la Real Academia de Historia, en Madrid)


El libro, redactado pues en lengua vulgar (o sea, en castellano y no en latín),  consta de casi 100 páginas de pergamino maravillosamente ilustradas (o mejor dicho, "miniadas", término que alude al empleo de "minio", rojo de óxido de cobre, para su pintura y de donde deriva la expresión “miniatura”), obra que resulta un magnífico compendio de temática "lúdica" distribuido en varias secciones cuidadosamente organizadas. Bueno, no varias. Siete, número por el que Alfonso tenia una predilección especial.
Aquí lo vemos dictando la obra y en la imagen siguiente, tres monjes trabajando en ella.  



Amén de las figuras del rey dictando y los monjes escribiendo e iluminando los textos, cada sección contiene una referencia e ilustración sobre la fabricación de tableros y piezas, seguida por la descripción del juego. 

En orden, las ilustraciones muestran la confección de tableros y piezas de ajedrez, de dados y de juegos de backgammon.  




El primero, el Libro del Ajedrez, es el más importante, seguido por el Libro de los Dados, y éste seguido a su vez por el libro de las “Mesas”, que describe 15 juegos diferentes, entre los cuales se ubica el “Todas Tablas”, antecesor directo del backgammon.  


Los 103 "problemas" planteados en el libro de Ajedrez son particularmente interesantes, ya que se presentan bajo perspectivas de “vista aérea”, con los jugadores retratados contra unos impresionantes fondos azules, en interiores y exteriores, en tiendas o bajo arcadas de estilo gótico o mudéjar. Además, todo un catálogo de moda medieval se exhibe en dichas ilustraciones, que incluyen diversas etnias y confesiones: cristianos, musulmanes y judíos.











A esas tres secciones principales se añaden luego un Libro de los Juegos Grandes, un Libro de Juegos para cuatro Jugadores, el Libro del “alquerque” (conocido también como juego del Molino o Morris, Mills and Merels), representado en la imagen, y por último un Libro de Juegos Astrológicos.  


Entre los elementos más curiosos de estos libros, señalamos por ejemplo ciertas variantes del ajedrez, como un Ajedrez Decimal (en el que se añade una figura de juez entre las del caballo y el alfil),  el Gran Ajedrez, (en que cada jugador tiene, además de doce peones, otras doce figuras: un rey, un grifo, dos cocodrilos, dos jirafas, dos rinocerontes o unicornios, dos leones y dos torres)


o el Ajedrez de los cuatro tiempos o estaciones (en que el tablero se distribuye entre figuras verdes, rojas, blancas y negras, representativas no solo de las estaciones, sino también de los elementos y los "humores)


Por último, bajo el titulo de “Ajedrez astronómico” se encuentra un juego para siete jugadores, con piezas representativas del sol, la luna, y cinco planetas, y un dado especial de siete lados, sobre un tablero de siete círculos concéntricos divididos radialmente en 12 áreas -cada una asociada con una constelación-, en que las ganancias y pérdidas se definen por la posición de las piezas bajo los criterios astrológicos de conjunción, oposición o cuadratura.