lunes, 6 de abril de 2020

Porcelanas, de Meissen, de Sevres. (por Alba Perez Romero)




Naturaleza Muerta: Juego de té, óleo sobre lienzo del pintor Jean-Etienne Liotard 1702-1789

Como se advierte en la imagen, estamos ante una tematización galante, totalmente despojada del imperativo moral de las vanitas barrocas. Estamos en la era del Rococó. 

      La porcelana es un fenómeno europeo del siglo XVIII:  Hacia el 1600, Holanda importa porcelana desde el Lejano Oriente. Hacia el 1700 Inglaterra produce porcelana fosfática y Francia elabora porcelana de pâte tendre. Por su parte, en Sajonia, ya en 1709 el príncipe Maximiliano impulsa el proceso por el cual se establece la Fábrica Real de Meissen, que produce porcelana china, de pasta dura, técnica que se expande a Viena, Hochst, Furstenberg y Frankenthal, entre otras. 

CARACTERISTICAS DE LA PORCELANA ALEMANA.

-    La porcelana alemana, muy dura y resistente, produce figuras decorativas sobre plataformas pequeñas, como por ejemplo, las de la colección que actualmente se encuentra en el Fine Arts Museum de San Francisco, con escenas coquetas y diseños asimétricos.  




         Imita también elementos decorativos chinos (chinoiserie) de tipo orgánico, e incorpora asimismo detalles en color dorado, añadido en la última cocción







     CARACTERISTICAS DE LA PORCELANA FRANCESA

     En 1741 se instala en Vincennes una fábrica dirigida por Mme de Pompadour,  gran promotora de las artes (y también de las excavaciones en Pompeya y Herculano). La fábrica se trasladará a Sevres en 1756 bajo el patrocinio de Luis XV y luego se extenderá también a Limoges. El patrocinio real comprende la Ecole des Beaux Arts, los artesanos de Versalles y la porcelana de Sevres.

        La porcelana francesa, más clásica, elabora jarrones con tapa, llamados vasos “du roi” y emplea un formato con mayor espacio para la representación de escenas galantes. 





          
         Sevres fabrica especialmente “contenedores” donde predominan el azul Francia y el rosa Pompadour, y chinoiseries, con forma de pagoda o de mandorla (almendrados)








domingo, 5 de abril de 2020

El toro que apareció en diciembre (por Alba Perez Romero)


El toro que apareció misteriosamente frente a la sede de la Bolsa de New York en la mañana del 15 de diciembre de 1989 es hoy una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad. 



La pieza, de tamaño superior al natural, con unos 3 metros y medio de altura y casi 5 de largo fue fundida en bronce sobre diseño del escultor siciliano residente en New York Arturo di Modica, y con sus 3200 kg la tarea requirió del autor, que continúa siendo su dueño, una "módica" inversión de 360.000 dólares. 



Instalada subrepticiamente en el lugar mediante una grúa en el intermedio de apenas 8 minutos entre dos controles policiales, el toro fue trasladado poco después al Bowling Green Park, que lo alberga desde entonces. 




La escultura, inscripta en el contexto de una especie de convocatoria emocional a superar con energía y coraje los desafíos posteriores a la crisis financiera de 1987, responde asimismo a la jerga común en el campo de la operación financiera que describe a las tendencias del mercado en términos de "toros" o de "osos". Así pues, a partir de la forma de atacar de ambos animales, los toros, que atacan con sus cornadas desde abajo hacia arriba se asocian con las tendencias compradoras, alcistas, en tanto que los osos, que atacan mediante zarpazos desde arriba hacia abajo se corresponden con las tendencias vendedoras, y por ende bajistas. El toro, pues, representado en actitud de carga (de alli su denominación de Charging bull) simboliza así también los mercados en expansión. 

Otras esculturas de un toro y un oso, obras del artista alemán Reinhard Dachlauer cuyas imágenes también añadimos, de análogo simbolismo, se encuentran frente al edificio de la Bolsa de Frankfurt.




sábado, 4 de abril de 2020

72 sabios de nombres no muy largos.(por Alba Perez Romero)


Un detalle interesante de la Torre Eiffel que suele resultar inadvertido ante la magnificencia del monumento en su conjunto, es una lista de nombres grabados en oro ubicados en forma de friso a la altura del primer piso. Se trata de una lista de científicos que desarrollaron su actividad en Francia, elegidos por el propio Eiffel para ser homenajeados en cada uno de los lados de la torre, a razón de 18 nombres por lado.




Eso sí, por una cuestión de armonía compositiva, los nombres (o mejor dicho los apellidos, porque son solo los apellidos los que se encuentran inscriptos) no podían resultar demasiado largos, de modo que algunos sabios fueron desafortunadamente excluidos del listado por tal motivo.



Por cierto, una apreciación ajustada de la lista completa dependerá de los conocimientos que cada uno posea en la materia, pero hay algunos nombres que tal vez nos resulten familiares aun cuando no hayamos transitado estudios superiores de carácter científico: Ampere y Coulomb en el ámbito de la Fisica, Lagrange en el de la Matemática. Laplace en el de la Astronomía, Lavoisier en el de la Química … También aparecen Broca (descubridor de la zona del lenguaje en el cerebro), Daguerre (el pionero de la fotografía), Foucault (el creador del famoso péndulo), o Breguet (inventor de mecanismos de relojería).








viernes, 3 de abril de 2020

No es una lámpara, es una corona! (por Alba Perez Romero)

Tanto en el Museo de la Edad Media de Paris (ex Cluny) como en el Arqueologico Nacional de Madrid podemos observar ejemplos de coronas visigodas, que eran entregadas como exvotos para su colocacion sobre los altares. De alli que cuenten con cadenas para ser colgadas, que algunas tengan tambien colgantes (llamados pinjantes) con forma de cruz, y que cuenten con inscripciones referentes al poseedor. 



Entre ellas se destaca especialmente la corona de Recesvinto, monarca del reino visigodo de Toledo entre 653 y 672, magnifico ejemplo de orfebreria de tradicion bizantina realizada en oro, perlas y cabujones (piedras preciosas no talladas sino pulidas). 



La corona es una de las piezas del llamado Tesoro de Guarrazar, hallado en esta localidad, a 11 km de Toledo, en 1858 y 1861 y si bien primero fue exportada a Francia, regreso a España en 1941 donde se la expone en el Museo Arqueologico Nacional de Madrid


jueves, 2 de abril de 2020

Una paleta cosmética de hace más de 5000 años (por Alba Perez Romero)


Esta paleta para cosméticos egipcia realizada en esquisto verde tiene más de 5000 años. Se la conoce como la “Paleta de Narmer”, data aproximadamente del año 3100 antes de Cristo, fue hallada en el yacimiento arqueológico de Hieracómpolis, y actualmente constituye una de las piezas más preciadas del Museo del Cairo. Por qué? Pues porque ella constituye uno de los llamados “documentos de la unificación”, que revelan iconográficamente la unión política y militar del Alto y Bajo Egipto llevada a cabo en Abydos con Narmer como monarca, que sería de este modo el fundador de la primera dinastía faraónica.



Observemos la iconografía de la pieza. En la parte superior de ambas caras de la paleta, a izquierda y derecha del “serekh” con el nombre de Narmer (combinación de las imágenes del molusco y la copa) aparece representada la diosa Bat, y seguidamente, la decoración se organiza de modo tal que el rey aparece representado en total cuatro veces: dos en forma humana y dos en forma animal.



De un lado, el anverso, aparece en forma humana con la corona roja del Bajo Egipto y presidiendo una procesión de carácter militar que se dirige hacia una serie de enemigos decapitados. Y como animal aparece en forma de toro “que embiste enemigos y destruye fortalezas”. Entre ambos registros, en el sector central, dos serpopardos (animales fantásticos mitad felinos y mitad serpientes de clara influencia mesopotámica), entrelazan sus cuellos formando el círculo que servía para la mezcla de cosméticos.




En el reverso de la paleta, en un registro amplio, tenemos al rey representado en forma humana con la corona del Alto Egipto en el conocido motivo de la masacre del enemigo, que aquí recibe su forma canónica y definitiva, describiéndose tales enemigos derrotados en la base de la paleta. Detrás del rey se advierte un personaje de menor tamaño que sostiene un par de sandalias (el rey está descalzo) Y también tenemos representado al rey en forma animal bajo la figura de un halcón que sujeta a una personificación del delta (la Tierra de los Papiros)






lunes, 30 de marzo de 2020

El viento de Trieste, de la lata al museo (por Alba Perez Romero)




Trieste es la ciudad del viento Bora, un viento característico que sopla desde las montañas hacia el golfo y cuya magnitud suele ser tal que las autoridades municipales colocan sogas en las calles para que la gente pueda desplazarse sin salir “volando”.  




Una rosa de los vientos ubicada al final del muelle conocido como Molo Audace ubica la Bora entre otros vientos célebres. 






Habría acaso alguna posibilidad de transformar este viento en oportunidad de negocio? Pues los dueños de una pequeña librería especializada en guías turísticas y libros de viajes, encontraron una opción curiosa, original y lucrativa, en el rubro "souvenir". 

Y asi fue como la Bora fue convertida en "producto enlatado". La "Bora en scatola" se convirtió en souvenir exclusivo, en cinco variedades, bajo los títulos:


- Ráfagas seleccionadas
- Unica y original
- Poderoso antiniebla
- Ideal para regatas, y
- Para cambiar de aire  

  



(Por supuesto, no podemos dejar de preguntarnos cuál habrá sido la expresión del burócrata de turno a la hora de definir la aplicabilidad de las normas sobre rotulado de latas sobre estas cinco variedades del viento en cuestión ...)  

Pero no fue ésta la única idea de estos inteligentes emprendedores, quienes inmediatamente encararon un nuevo proyecto que conduciría a la creación del Museo del Viento de Trieste.

Ubicado en Via Belpoggio 9, este peculiar museo se organiza en amenas secciones cuyos objetos abarcan las más diversas áreas científicas, culturales o artísticas relativas a "la Bora". 

Ingeniosamente concebida, la exhibición abarca desde elementos referidos a Eolo (dios de los vientos de la mitología griega y del cual Bora sería hija), a una muestra de molinitos, veletas y hasta espantapájaros "eólicos" procedentes de Bali o Eslovenia, infinidad de fotografías y testimonios, modelos de las cuerdas que se colocan para oficiar de sostén en los días en que el viento es particularmente impetuoso, y muy especialmente, una sorprendente colección de Vientos del Mundo, obsequiados por visitantes apasionados y que se preserva en pintorescos "contenedores individuales prolijamente etiquetados"




domingo, 29 de marzo de 2020

Una Vespa decorada por Dali (por Alba Perez Romero)






Notable. Uno de los modelos más valiosos de la famosísima marca italiana de scooters Vespa fue fabricado en España, decorado por uno de los pintores españoles más famosos del siglo XX, y conducido por todo el mundo por dos jóvenes españoles. 

En efecto, en 1962, un par de estudiantes universitarios, Antonio Veciana y Santiago Guillén, inspirados por una película basada en la celebre novela de Jules Verne "La vuelta al mundo en 80 días" decidieron emular a su protagonista, Phileas Fogg, y realizar análogo recorrido a bordo de esta Vespa, registrada legalmente en Albacete y a la cual, en homenaje a la amada ideal del Quijote cervantino, apodaron "Dulcinea".    .


Con el auspicio de la fábrica italiana y de la aerolínea británica BOAC (British Overseas Airways Corporation) que los trasladaría por vía aérea en los tramos marítimos que así lo requiriesen, los jóvenes partieron rumbo a Francia, pero antes se detuvieron en Cadaqués, donde residía el pintor surrealista Salvador Dalí, quien decoró el vehículo e inscribió en él su nombre y el de su esposa y musa inspiradora Gala. 



Los nombres de Gala y de Dalí así inscriptos en la máquina transitaron más de 40.000 kilómetros en un recorrido que abarcó 17 países hasta retornar a Madrid, 79 días después, justo para el 12 de octubre, Día de la Hispanidad.  Igual que Phileas Fogg en la novela, ellos también habían ganado un día viajando hacia el Este. 

Poco después Veciana y Guillén escribirían un libro relatando su viaje. La moto, por su parte, está expuesta en el Museo Piaggio de Pontedera, a apenas 30 km de Pisa.