jueves, 2 de abril de 2015

Picasso ladrón! (por Alba Perez Romero)

Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno de los Remedios Crispín Cipriano de la Santísima Trinidad Ruíz y Picasso no sólo se destaca por ser uno de los pintores con más "nombres de pila" que conozcamos. Dada su extensa trayectoria y variedad de técnicas también es uno de los artistas más prolíficos en la historia. Según el propio sitio Guinness, se estima que Picasso produjo alrededor de 13.500 pinturas y dibujos, 100.000 impresos y grabados, 34.000 ilustraciones para libros y unas 300 esculturas y cerámicas. Sus obras, por cierto, se encuentran también entre los objetivos centrales de numerosos ladrones de arte. Pero, ¿será esto meramente justicia poética?

Sabemos que en el año 1911, cuando -a instancias del estafador argentino Eduardo Valfierno- un ladrón italiano llamado Vincenzo Perugia robó la Mona Lisa del Museo del Louvre, tanto Pablo Picasso como el poeta Guillaume Apollinaire fueron interrogados por la policía parisina en el marco de sus investigaciones. Ambos eran ino­centes de ese robo, pero eran culpables (o al menos encubridores) de otro: el de varias cabezas antiguas de estatuas ibéricas, robadas en 1907 por  Honoré Joseph Géry Pieret, vinculado a Apollinaire, obras que Picasso tenía en casa desde entonces. Más allá de los avatares que Picasso y Apollinaire tuvieron para deshacerse de las obras y evitar ser encarcelados, lo cierto es que este robo se encuentra en la base de la obra fundacional del arte moderno:  Les demoiselles d'Avignon. Las tres figuras de la izquierda exhiben claramente rasgos faciales característicos de la escultura ibérica mientras que las dos figuras de la derecha muestran rasgos propios de las máscaras africanas. 




martes, 31 de marzo de 2015

Simonetta: la musa de Botticelli. (por Alba Perez Romero)

Tal vez sea el de Simonetta uno de los rostros más admirados en la historia del arte, particularmente en la obra de Sandro Botticcelli. Ella es Venus en El nacimiento de Venus, es Flora en La Alegoría de la Primavera, es Atenea dominando al Centauro, es María en la Virgen de la granada ... y es, Simonetta.


 

  



Nacida como Simonetta Cattaneo hacia 1453, a los 16 años se casó con el florentino Marco Vespucci. (pariente del futuro explorador): Su belleza cautivó a Lorenzo y Giuliano de Medici y también a numerosos artistas como los Ghirlandaio, Piero de Cosimo y por supuesto, a Alessandro Filippepi, más conocido como Sandro Botticelli.

Simonetta murió muy joven, con apenas 23 años, pero su rostro continuó inspirando a Botticcelli hasta la obsesión. A su muerte, pidió ser sepultado junto a ella. Su tumba, marcada por un disco de mármol blanco, se encuentra en una capilla del transepto de la derecha en la Iglesia de Ognissanti, de Florencia.  



viernes, 20 de marzo de 2015

La obra musical más larga de la historia (por Alba Perez Romero)

... es del compositor John Cage (1912-1992), el mismo que compuso 4' 33' de silencio.... y dura 639 AÑOS!

El título es "Organ2/ASLSP", las siglas de ’As SLow aS Possible’ (en inglés, ’lo más lento posible’)...y su interpretación se inició el 5 de septiembre del año 2001 en un órgano construido especialmente a dicho fin que se encuentra -encerrado en una caja de acrílico- en la iglesia de San Burchardi en Halberstadt, en Alemania. 




La pieza se inicia con un silencio por lo que el primer acorde recién sonó dos años después, y se ejecutó por un período de dos años. 

La partitura consta de 8 páginas, y una línea temporal colocada debajo marca las pautas temporales de su ejecución, con indicación de la fecha en que  deberá implementarse la ejecución de cada nuevo acorde. 



El cambio de acorde más reciente tuvo lugar el 5 de octubre de 2013. Si se lo perdieron, pueden reservar lugar para el próximo cambio de acorde, que tendrá lugar el 5 de septiembre del año 2020. La ejecución concluirá en el año 2640.


lunes, 2 de marzo de 2015

Osiris vegetantes (por Alba Perez Romero)

Originalmente, Osiris es un dios de la tierra negra, de las aguas de la inundación y de la fertilidad. También es un dios de la vegetación y de la fuerza germinativa de las plantas, en especial de las plantas cultivadas, como la cebada. Por esta razón, a partir del Reino Nuevo, es frecuente que en las tumbas se depositen los llamados Osiris vegetantes, como el que aparece en la imagen, hallado en la tumba de Tutankhamon. Un Osiris vegetante es básicamente una caja de madera con la silueta de Osiris, en cuyo interior se colocan tierra y semillas de cebada. El objeto se deposita en la tumba, y cuando la cebada germina, eso simboliza la resurrección del difunto.



           
          
  La vinculación entre Osiris y la vegetación explica también imágenes como la de la derecha, en que el dios está representado estirado, momificado, con espigas de cebada que brotan de su cuerpo.




            En general, en todas las religiones, los dioses de la fertilidad y de la vegetación, son también, al mismo tiempo, dioses de los muertos. En efecto, de la misma manera que las semillas se entierran para que fructifiquen, los difuntos se entierran para que se regeneren, para que renazcan, para que resuciten. De ahí que a Osiris se le llame Unennefer, que significa "aquel que está eternamente en buenas condiciones". En efecto, Osiris es un dios muerto, pero también es un dios resucitado. 

jueves, 26 de febrero de 2015

Los inmensos tapices del castillo de Angers (por Alba Perez Romero)

El castillo de Angers, en Francia, una impresionante edificación con 17 torres cuyos orígenes se remontan a la época romana, da albergue a una colección de tapices de enormes dimensiones.  No son tan conocidos como el famoso tapiz de Bayeux (que técnicamente no es un tapiz ya que se trata de bordados, pero bueno, dejando el detalle de lado ...) Tampoco han sido objeto de reproducción cinematográfica como los de "La dama y el unicornio" o los de "La caza del unicornio" que decoran la sala común de Gryffindor y aparecen en algunas escenas de las películas de Harry Potter. Y sin embargo constituyen una obra única en su género, de más de 800 metros cuadrados de superficie total, realizada en las últimas décadas del siglo XIV, y susceptibles de una triple lectura: religiosa, histórica y estética. 


La obra completa, inspirada en el Apocalipsis de San Juan (último libro del Nuevo Testamento), fue encargada por Luis I de Anjou (hermano del rey) a un pintor conocido como Jean de Brugges, que fue también el encargado de realizar los cartones-base. (La realización de un tapiz implica tres roles sucesivos: en primer término, el diseño pictórico, luego, la transferencia por ampliación de ese diseño a los cartones que constituyen la base del tejido, y por último la confección del tejido en sí) La factura del tapiz, realizada en el taller de Nicolás Bataille en un tiempo record de apenas siete años, es particularmente notable, no sólo por la belleza de su colorido (más allá del deterioro producto del descuido con que fue tratada durante siglos) sino sobre todo por la característica de que los tapices resultan absolutamente reversibles, no siendo visible por lo demás ningún nudo en la lana, lo cual evidencia una asombrosa maestría en su ejecución.




El esquema compositivo abarca seis tapices, cada uno de ellos con un personaje dominante en la parte superior, y debajo, dos registros de sucesivos "cuadros" cada uno, a manera de viñetas. Desafortunadamente, la obra sufrió variadas peripecias a lo largo de los siglos, por lo que algunas de sus partes resultaron mutiladas. No obstante, ya a partir del siglo XIX comenzaron los esfuerzos tendientes a su rescate y desde mediados del siglo XX la obra cuenta con una sala de exposición propia, adecuadamente protegida y actualmente en penumbras (para evitar el deterioro por la luz solar) en el castillo de Angers. Sesenta y seis escenas de las ochenta y cuatro originales pueden observarse. 





Desde el punto de vista religioso, resulta interesante señalar que en todos los tapices aparece la figura de  San Juan, ya sea como actor o como espectador, pudiendo identificárselo con facilidad por su manto rojo sobre túnica blanca o azul. Ahora bien, también cabe citar en relación a los tapices ciertos elementos históricos.: En efecto, concebida y ejecutada durante la Guerra de los cien años entre Francia e Inglaterra, pueden reconocerse en la obra algunas figuras contemporáneas, así como fenómenos de peste y hambre que asolaron la Europa del siglo XIV. Por último, desde el punto de vista artístico propiamente dicho, la obra presenta una peculiar conjunción de criterios estéticos típicos de la miniatura gótica y el incipiente realismo flamenco.  















miércoles, 25 de febrero de 2015

Un carrito de supermercado prehistórico. (por Alba Perez Romero)



Definitivamente, todos aquellos que estén familiarizados con la época de invención de la rueda se encontrarán intrigados ante la obra cuya reproducción acompañamos. En efecto, los registros más tempranos de tales artefactos nos remiten al territorio de la Mesopotamia asiática, unos 5500 años atrás. Y más aún, los primeros carritos de supermercado de que tenemos noticia se usaron en un supermercado en Oklahoma City allá por 1937. 
En consecuencia, esta obra, descripta como "Early Man goes to supermarket" (hombre primitivo va al supermercado) no puede sino ser una broma. Una más, en realidad, de las numerosas ya realizadas por un anónimo sujeto apodado "Banksy", quien ha introducido exitosamente sus fechorías, adhiriéndolas con adhesivo a las paredes de algunos de los museos más importantes del mundo: el Museo Británico y la Tate Gallery de Londres, el MoMa y el Metropolitan Museum of Art de New York, por ejemplo. 
En el siguiente video, obviamente filmado por un cómplice, lo podemos ver "en acción"


martes, 24 de febrero de 2015

Las marcas de Apis (por Alba Perez Romero)

Una importante divinidad de Menfis en el Antiguo Egipto era el toro Apis que se adoraba en la forma de un toro vivo.  Era un dios de la fuerza procreadora.

            Se asimilaba al dios Ptah, la principal divinidad de Menfis, y la fuerza procreadora del toro se identificaba con la fuerza creadora de Ptah. El toro Apis era sentido como la manifestación tangible, viviente del alma de Ptah.



            Pero también el toro Apis se vinculaba al rey. En efecto, una de las ceremonias más importantes del festival de Sed, es decir del festival de Rejuvenecimiento Regio, era una carrera que el rey corría junto con el toro Apis. De esta manera la fuerza regeneradora del toro se transmitía al rey.

            En tercer lugar, el toro Apis se asimila también al dios Osiris. Y cuando un Apis moría se convertía en un Osiris y entonces era convenientemente momificado y enterrado en un gran sarcófago de piedra, en una necrópolis en forma de catacumba que se hallaba en la localidad de Saqqara. Del sincretismo entre Osiris y Apis surge Osirapis que, en época tolemaica da a lugar al dios Serapis, adorado a lo largo de toda la época greco-romana. Del nombre de Serapis, se forma el término "serapeum" con el que los egiptólogos designan tanto el lugar de enterramiento de los toros Apis como cualquier recinto de culto dedicado al dios Serapis.

            En cuanto al aspecto del toro Apis, Herodoto en el libro tercero de sus historias dice lo siguiente:


“Este Apis, o Épafo, (Épafo es el nombre griego de Apis), es un novillo nacido de una vaca que después ya no puede concebir otra cría. Dicen los egipcios que baja del cielo un resplandor sobre la vaca, por el cual concibe a Apis. (En la tradición egipcia, este resplandor sería Ptah, puesto que Apis es considerado como el hijo de Ptah y de esta vaca virgen.) Este novillo llamado Apis tiene estas señas: es negro con un triangulo blanco en la frente, la semejanza de un águila en el lomo, los pelos de la cola divididos en dos mechones y un escarabajo bajo la lengua.”